{"id":166,"date":"2015-02-23T18:37:22","date_gmt":"2015-02-23T17:37:22","guid":{"rendered":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/?p=166"},"modified":"2015-02-24T16:35:27","modified_gmt":"2015-02-24T15:35:27","slug":"la-creativitat-com-a-valor-cultural","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/2015\/02\/23\/la-creativitat-com-a-valor-cultural\/","title":{"rendered":"La creatividad como valor cultural"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p><p><em>Pere B\u00e1scones (2014)<\/em><\/p>\n<p>La creatividad es un valor en alza dentro del mundo de los negocios, y en gran parte se debe a que desde el a\u00f1o 2000 aproximadamente emerge el paradigma de la <strong>econom\u00eda creativa<\/strong>, con te\u00f3ricos como <strong>Richard Florida<\/strong> (concepto de <strong>clase<\/strong> <strong>creativa<\/strong>), que sit\u00faan la creatividad y la cultura como motores del crecimiento econ\u00f3mico. La creatividad se convierte, por lo tanto, en un factor en el que las ciudades (ahora tambi\u00e9n en la l\u00ednea de ser ciudades inteligentes), los pa\u00edses y las regiones han de invertir si quieren marcar un perfil propio y ser nodos de atracci\u00f3n econ\u00f3mica (<em>hubs<\/em> creativos). Dentro de este paradigma, la creatividad o, mejor dicho, el valor creativo y la innovaci\u00f3n se empiezan a considerar como un factor estrat\u00e9gico que puede llegar a ser fuente de negocio\u00a0<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>Partiremos de la base de que la creatividad ha sido siempre considerada un valor positivo en todas las disciplinas del conocimiento como motor de avances (desde las artes hasta la ciencia). Quiz\u00e1 tambi\u00e9n es cierto que popularmente ha sido m\u00e1s identificada con la calidad que nutr\u00eda la creaci\u00f3n art\u00edstica o la creaci\u00f3n dentro de sectores relacionados ahora con las industrias culturales: la producci\u00f3n audiovisual, la publicidad, la moda, el dise\u00f1o o el cine, por poner algunos ejemplos. A pesar de esta percepci\u00f3n, el hecho es que la calidad creativa, en cuanto que factor clave de innovaci\u00f3n y de ideas para generar nuevos negocios, nuevas soluciones y nuevos inventos tecnol\u00f3gicos (aplicaciones por ejemplo), se ha mercantilizado hasta convertirse en una caracter\u00edstica o competencia personal deseable que hay que fomentar, formar y pagar debidamente tanto o m\u00e1s que la formaci\u00f3n t\u00e9cnica especializada o la experiencia. En este sentido, es interesante el debate abierto en torno al concepto de clase creativa, que en cierto modo rompe con la clasificaci\u00f3n tradicional del trabajador a partir de su titulaci\u00f3n y sus competencias (<em>skills<\/em>) y plantea asimismo otras v\u00edas que se puedan certificar. Se ponen en valor aspectos como la movilidad horizontal o la autoformaci\u00f3n, que pueden llegar a generar perfiles profesionales singulares y altamente creativos en algunas personas.<\/p>\n<p>Y la pregunta es: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 esta creatividad?, \u00bfest\u00e1 en las personas?, \u00bfen las empresas?, \u00bfen la escuela y en la universidad?, \u00bfen la sociedad?, \u00bfo en definitiva en el sistema econ\u00f3mico actual que intenta potenciarla y monetizarla?<\/p>\n<p>Lo cierto es que la creatividad como cualidad o competencia personal ahora va mucho m\u00e1s all\u00e1 de ser una cualidad que aporte soluciones originales a nivel visual o est\u00e9tico dentro de los sectores creativos tradicionales (arte, dise\u00f1o, fotograf\u00eda, publicidad, etc.). Y podemos decir que ahora ser creativo tambi\u00e9n se relaciona con ser una persona capaz de adaptarse a situaciones de cambio y complejidad para encontrar soluciones a problemas complejos. La mente creativa es, por lo tanto, un valor en alza en cuanto a que es capaz de abrirse a nuevos escenarios, luchar con nuevos enemigos y enfrentarse a situaciones cambiantes. Todo esto, en parte, \u00a1no lo olvidemos!, gracias a su vez a todos los artilugios y recursos que la sociedad de la informaci\u00f3n pone hoy a nuestro alcance para trabajar desde la conexi\u00f3n y la hiperinformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta adaptabilidad es un requisito de la globalizaci\u00f3n y de los problemas con m\u00faltiples ra\u00edces que el mercado y la sociedad piden. La cuesti\u00f3n es si este factor ahora tan deseable se puede potenciar f\u00e1cilmente a partir de posgrados y m\u00e1steres especializados, o deber\u00eda formar parte de una manera de aprender, hacer y pensar mucho m\u00e1s transversal, implantada en todos los niveles del sistema educativo y universitario, y valorizada desde dentro de la propia sociedad.<\/p>\n<p>El peligro est\u00e1 en creer exclusivamente en una creatividad que, como dice Guiomar Alonso, solo se busca para privilegiar su componente econ\u00f3mico, gracias a que favorece la iniciativa empresarial y la innovaci\u00f3n y mejora la productividad. Es decir, una creatividad que se pone en \u00faltima instancia al servicio de crecimiento econ\u00f3mico y, por lo tanto, del sistema capitalista imperante, sin ofrecer \u2013desde el propio pensamiento creativo\u2013 un posicionamiento cr\u00edtico y realmente globalizador, capaz de servir y atender a todos los \u00e1mbitos de nuestra vida como ciudadanos.<\/p>\n<p>Es cierto que desde esta definici\u00f3n de creatividad orientada a la innovaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica empresarial, tambi\u00e9n se puede justificar por el hecho de que pueda encontrar nuevas v\u00edas para llegar a mejores condiciones productivas, mejores tipos de puestos de trabajo y una econom\u00eda creciente que favorezca la cohesi\u00f3n social y el bienestar global de la sociedad. Y es cierto que la creatividad puede fomentar todos estos modelos en pro de nuevos cambios, sea por los motivos que sean. Pero la experiencia tambi\u00e9n nos demuestra que todo esto forma parte m\u00e1s del guion optimista que nos venden desde la teor\u00eda pol\u00edtica que de una visi\u00f3n objetiva de la propia realidad, y en especial en tiempos de crisis.<\/p>\n<p>Un ejemplo de c\u00f3mo la realidad castiga ciertas previsiones lo encontramos en las duras cr\u00edticas que algunos autores han dedicado a la visi\u00f3n optimista del concepto de clase creativa (contra la clase creativa). La crisis europea ha dejado en evidencia a pa\u00edses como el nuestro, por su incapacidad para frenar la fuga de cerebros en un tiempo de crisis econ\u00f3mica debido a que no encontraban trabajo a pesar de tener excelentes expedientes acad\u00e9micos. Algunos culpan a la crisis, pero no podemos olvidar que a fin de cuentas Espa\u00f1a ha seguido el guion de la troika y de un modelo econ\u00f3mico neoliberal que no ha sido capaz de dar soluciones a los m\u00e1s preparados. Tambi\u00e9n vemos c\u00f3mo a menudo las industrias culturales (creativas), por ejemplo el cine, son m\u00e1s bien conservadoras y arriesgan poco, generando continuamente productos comerciales que aprovechan viejas f\u00f3rmulas o <em>remakes<\/em> dejando el riesgo para el sector independiente. En definitiva, las estad\u00edsticas muestran que la creatividad y los peones creativos de hoy en d\u00eda no est\u00e1n mejorando sus condiciones de trabajo tanto como se hab\u00eda pronosticado, hasta caer muchos en la precariedad imperante.<\/p>\n<p>Deber\u00edamos confiar en el potencial creativo como aquel que puede ayudar a un desarrollo humano m\u00e1s equitativo a nivel global y m\u00e1s justo. La creatividad deber\u00eda ser un factor no solo al servicio de la econom\u00eda y del crecimiento econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n al servicio de las ideas, los pueblos, la ensambladura con el medio ambiente y la defensa de una justicia social universal, incidiendo en la pol\u00edtica y aplic\u00e1ndose tambi\u00e9n en la resoluci\u00f3n de problemas complejos de car\u00e1cter social, pol\u00edtico, cultural o religioso, para favorecer realmente un cambio de paradigma global.<\/p>\n<p>En este sentido, muchas experiencias relacionadas con el mundo del dise\u00f1o est\u00e1n ya surgiendo, y van desde el llamado dise\u00f1o social, los proyectos profesionales cooperativos y de co-creaci\u00f3n, las fundaciones para la transferencia de conocimiento, las nuevas experiencias de formaci\u00f3n en clave de conocimiento o innovaci\u00f3n abierta o los laboratorios creativos o <em>fab labs<\/em>.<\/p>\n<p>Como experiencia podemos citar la<strong> Alianza Global para la Diversidad Cultural<\/strong>, una iniciativa de la UNESCO que se lanza como una experiencia piloto desde el 2001 para favorecer las condiciones para la creatividad y la diversidad. La misi\u00f3n era explorar nuevos mecanismos de cooperaci\u00f3n dentro del \u00e1rea de la cultura y de la cooperaci\u00f3n: www.unesco.org\/culture\/alliance. Lo cierto es que no deja de ser una iniciativa que pretende tambi\u00e9n dinamizar econ\u00f3micamente algunas econom\u00edas d\u00e9biles de pa\u00edses como los de Latinoam\u00e9rica, pero la diferencia quiz\u00e1 est\u00e1 en la apuesta por las industrias culturales desde el respeto a la diversidad (frente al colonialismo cultural occidental) y por lo tanto adoptando un objetivo de fondo que no busca tanto el crecimiento econ\u00f3mico formulado en t\u00e9rminos neoliberales como el fortalecimiento de las econom\u00edas locales (empoderamiento) a partir del valores culturales propios, como son la m\u00fasica, el cine, la artesan\u00eda, las artes y las artes esc\u00e9nicas. Hay, por lo tanto, un objetivo m\u00e1s sociocultural y de beneficio mutuo. Lamentablemente, este tipo de iniciativas, a pesar de partir de la UNESCO, son peque\u00f1os esfuerzos que ponen en evidencia c\u00f3mo a fecha de 2014 a\u00fan queda mucho trabajo por hacer y los esfuerzos internacionales para potenciar la idea de creatividad en clave de cooperaci\u00f3n son todav\u00eda muy escasos. Es necesario, por lo tanto, impedir que la creatividad se identifique con un valor econ\u00f3mico y se debe recuperar su valor social como motor de progreso humano y cultural desde la diversidad; se trata de tomar conciencia.<\/p>\n<p>Otra experiencia destacable es la <strong>Comunidad<\/strong> <strong>del Global Shapers<\/strong>, una comunidad impulsada por el Foro Econ\u00f3mico mundial que decidi\u00f3 hace unos a\u00f1os crear una comunidad de j\u00f3venes menores de treinta a\u00f1os con una trayectoria profesional que hubiera generado impacto en su \u00e1rea de actividad. Hay unos 3.000 j\u00f3venes de diferentes \u00e1reas que generan a partir de esta iniciativa debates y opini\u00f3n sobre diferentes temas. Dentro de la comunidad el t\u00e9rmino <em>hub<\/em> tambi\u00e9n aparece como met\u00e1fora de conexi\u00f3n e interrelaci\u00f3n de ideas en clave de intercambio de conocimiento y de influencia.<\/p>\n<p>Y, por \u00faltimo, tambi\u00e9n habr\u00eda que referenciar las ideas que se han potenciado desde la noci\u00f3n de \u201cEconom\u00eda del bien com\u00fan\u201d, seg\u00fan su ide\u00f3logo Christian Felber. Se trata de un movimiento que ha adoptado diferentes figuras que est\u00e1n generando una importante comunidad de asociaciones, tanto entre personas como de entidades, pueblos e incluso regiones. Su paradigma radica en pensar desde un modelo de econom\u00eda alternativo que busca generar un marco legal vinculante para la creaci\u00f3n de unos valores de orientaci\u00f3n empresarial y particular que se orientan al bien com\u00fan.<\/p>\n<p>Christian Felber, como autor y activista pol\u00edtico, propone en realidad un modelo en el que esencialmente el sistema de mercado (donde las aspiraciones de las empresas se basan sobre todo en el af\u00e1n de lucro) son cambiadas por unos objetivos que promuevan el bien com\u00fan y la cooperaci\u00f3n. Y a pesar de que en este modelo la creatividad no aparece como uno de los actores principales, este cambio de objetivos finales puede llegar a ser mucho m\u00e1s inspirador e ilusionante, capaz de generar cambios revolucionarios en la manera de conceptualizar negocios y productos, obligando a repensar esquemas y par\u00e1metros establecidos&#8230; Todo un reto creativo, \u00bfno?<\/p>\n<p>Necesitamos, en definitiva, una actitud cr\u00edtica y a la vez constructiva respecto al valor social de la creatividad, para explorar su papel en una sociedad muy necesitada de ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Richard Florida<\/strong> (2002). <em>The Rise of the Creative Class<\/em>. Basic Books. http:\/\/www.creativeclass. org.<\/li>\n<li><strong>UNCTAD\/UNDP<\/strong> (2008). <em>Informe sobre la econom\u00eda creativa<\/em>.<\/li>\n<li><strong>Guiomar Alonso<\/strong> (2009).<em> Creatividad, cultura y desarrollo econ\u00f3mico (UNESCO).<\/em><\/li>\n<li><strong>Alianza Global para la Diversidad Cultural:<br \/>\n<\/strong><a href=\"http:\/\/www.unesco.org\/culture\/alliance\" target=\"_blank\">unesco.org\/culture\/alliance<\/a><\/li>\n<li><strong>Alberto de Nicola; Carlo Vercellone; Giggi Roggero<\/strong> (2007).<br \/>\n<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/0207\/denicolaetal\/es\" target=\"_blank\"><em>Contra la clase creativa<\/em>.<\/a> EIPCP<\/li>\n<li><strong>Globa Shapers<\/strong>: <a href=\"http:\/\/www.globalshapers.org\/\" target=\"_blank\">http:\/\/www.globalshapers.org<\/a><\/li>\n<li><strong>Econom\u00eda del bien com\u00fan:<\/strong> http:\/\/economia-del-bien-comun.org\/<\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.infonomia.com\/ke941-cmo-innovar-1-la-creatividad-como-fuente-de-negocio\/\" target=\"_blank\">http:\/\/www.infonomia.com\/ke941-cmo-innovar-1-la-creatividad-como-fuente-de-negocio\/<\/a><\/p>\n<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pere B\u00e1scones (2014) La creatividad es un valor en alza dentro del mundo de los negocios, y en gran parte se debe a que desde el a\u00f1o 2000 aproximadamente emerge el paradigma de la econom\u00eda creativa, con te\u00f3ricos como Richard Florida (concepto de clase creativa), que sit\u00faan la creatividad y la cultura como motores del &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/2015\/02\/23\/la-creativitat-com-a-valor-cultural\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa creatividad como valor cultural\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":277,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10,11],"tags":[15,12,16,14],"class_list":["post-166","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articles","category-creativitat","tag-classe-creativa","tag-creativitat","tag-cultura","tag-economia-creativa","entry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=166"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/166\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":281,"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/166\/revisions\/281"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/277"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/multimedia.uoc.edu\/blogs\/estetica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}