La mayoría de las familias tipográficas tienen variantes formales, conocidas habitualmente como «estilos», que se distribuyen en diferentes fuentes. Dentro de la familia las variantes conservan una línea general de formas y proporciones que hace que se puedan combinar de manera coherente.
Estos estilos, como pueden serlo el uso de mayúsculas, minúsculas, versalitas o las comillas, son recursos de tipografía distintiva para dar expresividad al texto o para enfatizar partes de este (Marín, 2013, 2.1, págs. 68-71) (Mijksenaar, 2001, pág. 35).
Los estilos más habituales son:
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la redonda, regular o romana; el estilo más habitual, con astas verticales de los caracteres y un peso visual medio
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la negrita; tiene más peso visual, los trazos son más gruesos que la redonda
- la cursiva o itálica; inclinada, con un diseño diferente de los caracteres que los hace de un solo trazo y más cerrados, apuntando enlaces entre ellos, inspirada en el trazo y dirección de la escritura manual, es más dinámica, marca el sentido de la lectura. También puede tener la variante negrita.
- la romana oblicua; inclinada como la cursiva pero manteniendo el diseño de caracteres de la redonda
y se pueden complementar con
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la fina; con trazos más finos que la redonda, mínima expresión del trazado de los caracteres, deja muy blanco el papel
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la extranegra; con más peso visual que la negrita, trazos muy gruesos
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la seminegra; con un peso visual intermedio entre la redonda y la negrita
Los estilos se pueden usar para distinguir palabras dentro de un texto o distinguir letreros en un gráfico o infografía. En general los textos se escriben en redonda y la cursiva o la negrita tienen este papel distintivo. Los tipógrafos recomiendan evitar la romana oblicua que se ve como una opción que no es ni chicha ni limonada, una falsa cursiva. La fina se suele utilizar en vez de la redonda cuando se quiere dar ligereza al texto y la supernegra se usa en titulares o textos destacados.
Comparació entre itàlica i romana obliqua

En esta comparación Ilene Strizver demuestra, utilizando tres fuentes distintas, como en la versión itálica el diseño de la letra cambia, mientras que en la versión oblicua el diseño se mantiene y simplemente se inclina.
Fuente: CreativePro http://creativepro.com/typetalk-italic-vs-oblique
Esta imagen se reproduce acogiéndose al derecho de cita o reseña (art. 32 LPI) y está excluida de la licencia general del texto o la web.
Veamos algunos usos que la tradición ortotipográfica ha hecho convencionales. Empecemos por ver en que casos se usa la cursiva:
- Dentro de los textos cuando se cita el nombre de una obra de arte, de teatro, el título de un libro, de una revista, de una película o programa de televisión. En el programa Días de Cine hablaron de las películas influenciadas por Blade Runner. La escultura La Colometa de Xavier Medina-Campeny hace referencia a la novela El mirall trencat de Mercè Rodoreda. Leí en Cultura/s que harán una nueva versión de Enrique IV.
- Cuando se menciona un seudónimo acompañado del nombre real. Antoni Gutiérrez Díaz, el Guti, fue secretario general del PSUC.
- Los nombres científicos de especies u organismos vivos van por norma en cursiva, con la primera letra de la primera palabra (el género) en mayúscula y la de la segunda (la especie) en minúscula. El níscalo es el Lactarius sanguifluus y la trompeta de la muerte el Craterellus cornucopioides.
- Dentro de textos las palabras extranjeras. En el portal opendata encontrarás la información que puedes analizar.
- Las palabras que el autor quiere enfatizar, hacer que el lector las tenga presentes porque son un concepto clave de lo que explica o por alguna cuestión interna de la narración. En las mismas situaciones hay que utilizar las mismas soluciones, esto da consistencia al diseño. No utilizaba un instrumento cualquiera sino siempre unos alicates de punta redonda, para aquel trabajo.
En todos estos ejemplos la cursiva es un estilo tipográfico distintivo dentro de un texto en redonda. Pero en prensa se ha consolidado un uso en los titulares, para distinguir los que son de artículos y columnas de opinión (en cursiva) de los que lo son de noticias (en redonda). A veces también se usa sin un criterio de contenido, solo para dar variación cuando se combinan varias noticias en una página o doble página.
Se usa la negrita:
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En prensa, en textos divulgativos o en materiales didácticos (como este) se puede usar para resaltar datos o conceptos relevantes de forma que el lector los localice rápidamente y reciba la señal de que debe tenerlos en cuenta o retener.
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En prensa (especialmente en temas de sociedad) se utiliza para destacar nombres de personas dentro de un texto.
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En entrevistas se puede usar para destacar el nombre de los interlocutores o para diferenciar la pregunta (habitualmente más corta, en negrita) de la respuesta (en redonda).
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Se usa en entradillas y textos destacados no demasiado largos que se distinguen del texto principal.
No es recomendable usar la negrita para sustituir a la redonda, es mejor reservarla para esta función distintiva dentro de un texto o para dar peso a titulares que lo requieran.
En infografía o en la presentación de gráficos estadísticos los estilos de texto pueden jugar un papel. Especialmente el contraste entre redonda y negrita. Podemos tener, por ejemplo, datos en redonda y aquellos datos clave que queremos señalar al lector ponerlos en negrita. También es bastante habitual en las tablas para diferenciar los encabezamientos de los valores o para resaltar los totales que suman las cantidades de una fila o columna.
Ejemplo de uso de estilos tipográficos en un gráfico estadístico
En este gráfico de Actual.cat se muestra la evolución de la tasa de paro durante siete años, los textos que marcan el calendario cuatrimestral están en redonda y gris menos los de enero de cada año que se destacan en negrita y con una línea más gruesa en el eje de la gráfica.
Fuente: http://www.lactual.cat/cat/notices/2013/05/una_reforma_laboral_poc_util_10319.php
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Saber más
- J. Pujol; J. Solà (1995). Ortotipografia. Manual de l’autor, l’autoeditor i el dissenyador gràfic. Barcelona: Columna Editorial. [disponible en la biblioteca]
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Capítol 5: Cursiva, cometes, versaleta, negreta
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- R. Marín Álvarez (2013). Ortotipografía para diseñadores. Barcelona: Gustavo Gili.
[Editado en papel y libro electrónico]-
Capítulo 2.1: Tipografías distintivas
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- Strizver, Ilene (2014). Talk: Italic vs. Oblique. CreativePro <creativepro.com/typetalk-italic-vs-oblique>