TAMAGOTCHI 1.0
Aki Maita. Bandai. 1996
http://www.tamagotchieurope.com/

Técnicas
- Ingeniería electrónica
- Desarrollo de software. IA.
- GUI
- Interactividad con botones
- Diseño gráfico
Análisis del diseño de interacción
Descripción
El Tamagotchi es un aparato electrónico con la forma y tamaño de un huevo, que dispone de un LCD monocromo donde podemos ver una mascota virtual. Bajo la pantalla hay 3 botones que nos permiten interactuar con la mascota a través de una GUI sencilla.
Con el paso del tiempo y dependiendo de la interacción que vamos teniendo con el personaje virtual, éste va evolucionando «física» y «psicológicamente» de una forma concreta (entre las múltiples posibilidades que ofrece el juego). Así, si no le damos de comer y le maltratamos, el Tamagotchi acorta su tiempo de vida y evoluciona en formas menos actractivas y una actitud pasiva y malhumorada.
El tiempo de vida medio de un tamagotchi suele ser de entre 20 y 25 días, el equivalente a 20 o 25 años.
Diagrama de Flujo
Usabilidad
El sistema interactivo del Tamagotchi se basa, en su vertiente física, en la pulsación de 3 botones (A-seleccionar, B-aceptar y C-cancelar). Estos botones nos dan acceso a un menú que nos permite realizar acciones tales como darle de comer, llevarle al baño, jugar con él, enseñarle, curarle de alguna enfermedad…
A través de la interacción con el botón A (seleccionar), nos desplazamos por una GUI extremadamente minimalista, basada en iconos representativos de las distintas acciones (WC, corazón, lámpara, comer…). Una vez seleccionada la acción, podemos aceptar (B) o cancelar (C). Mediante este diseño interactivo simple e intuitivo, el usuario puede relacionarse con el personaje e incluso crear vínculos afectivos con él.
Valoración personal y aportaciones creativas
Visto desde la perspectiva actual, el Tamagotchi puede parecer un ejemplo de tecnología electrónica arcaica. No obstante, en su momento tuvo un gran impacto entre una generación de niños que vivían la experiencia de la mascota virtual con una fuerte vinculación afectiva. El gran mérito del Tamagotchi, desde nuestra óptica de diseñadores de interacción, es haber encontrado una manera natural e intuitiva de relacionarse con un «ser» virtual simplemente mediante el uso de tres botones minúsculos y una GUI minimalista y primitiva.
Sería un ejercicio interesante volver a pensar el concepto del Tamagotchi desde el contexto actual, teniendo en cuenta los desarrollos actuales en el campo de las tecnologías interactivas y los nuevos sistemas de hardware. ¿Cómo sería un Tamagotchi multitouch? ¿O un Tamagotchi capaz de entender nuestro tono de voz? ¿O que dispusiese de visión por ordenador?/h4
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